Llevo unos días que me ha dado por correr todos los circuitos el Forza 4 con elFerrari F40 del 1989. Siempre me ha encantado este modelo. De pequeño era mi coche preferido, además recuerdo que tenía uno de juguete que lo tenía desgastado de tanto jugar con él. Al fin y al cabo, lo de ahora sigue siendo un juego, pero al menos me consuelo pensando que en la consola escucho el rugido del motor. Quien no se consuela es porque no quiere, o eso dicen. Yo de momento sigo soñando conducir uno de verdad algún día :)